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Palabras en que participa

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    EULAC | Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina
    Especímenes que suelen habitar las aulas de clase. Se distinguen por su permanente participación y hacen gala de un desmedido interés en los temas tratados. No confundir con Sapiens. Estas personas se ubican en la línea sapista, nombre de la primera fila o puestos estratégicamente más cerca del tablero y del profesor, con el fin de aumentar su participación y aprovechar el más ínfimo dato arrojado, experiencia comparable al proceso de alimentación de los sapos, los cuales abren su bocota para extraer una larga, curvilínea y veloz lengua para cazar moscas. Y en otros casos, cazar prójimo.

    Autores

    Ilustrador

    Jhonathan García

    Jhonathan García

    Escritor

    Luis Miguel Vargas

    Luis Miguel Vargas

    México

    Lerendear

    Caminar por algún lugar sin propósito ni objetivo. Deambular sin rumbo ni meta. Ir y venir, bobear y tontear sin mayor motivo que el de pasar el tiempo. Se iba a pasear al centro, sólo a lerendear: “—¿A qué vamos a ir al centro, abuelita? —Nomás a lerendear”. La acción nace del “Viejo Lerendo”, que era el retrasado mental del barrio, que nomás iba y venía, caminando por todos lados sin fin ni tarea. “Ya andas como el Lerendo”. La acción, que intentaba ser algo ofensiva, es ahora aceptada. “¿Qué haces?” “Aquí, lerendeando”.

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    Ilustrador

    Tenedor

    Tenedor

    Escritor

    David Izazaga

    David Izazaga

    Perú

    Trome

    En Perú, un trome es una persona que sobresale en alguna actividad. Es decir, alguien muy inteligente o muy habilidoso. Las inteligencias son múltiples y un trome es quien posee habilidades y conocimientos en una o más de ellas. A los tromes también se les dice “ya no ya”, chancón, chanconazo o en castellano general, el número uno. Podemos encontrar esta voz en obras como Los cachorros de Vargas Llosa: “Qué trome, Cuéllar, le decía Lalo, ¡aprendan, bellacos!”.

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    Ilustrador

    Jors

    Jors

    Escritor

    Aldo Figueroa

    Aldo Figueroa

    México

    Cacalota

    Es la más grande de la familia de las canicas —las bombochas chilangas. Por tener manitas pequeñas, a los niños se les dificulta jugar con las cacalotas pero, por el tamaño de éstas, pueden llegar a valer hasta cinco agüitas o dos americanas, sin embargo, yo nunca la cambiaría por “mi tirito” —mi favorita para jugar— o por una “ojo de gato”. Aunque hay quien dice que sólo vale dos dobles o tres sencillas. Al jugar canicas, “no se vale hacer la pala...” —cuando dos se ponen de acuerdo para ganarle a otro— y “siempre hay que jugar a sus uñas” —cada quien juega con sus propios recursos.

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    Ilustrador

    Jors

    Jors

    Escritor

    Verónica González

    Verónica González

    México

    Rajarse

    Decir “mejor no” cuando el “por supuesto que sí” ya estaba grabado en piedra, saltar del atrevimiento del viaje a la cobardía del sillón, arraigarse en la orilla un segundo antes de cruzar el río: “Íbamos a casarnos pero se rajó”. Quien se raja, en el afán de mantenerse in- tacto, agrieta su nombre y su palabra. Para no rajarse, o hacerlo con absoluta discreción, mucho ayuda nacer en Jalisco, palabra de honor.

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    Ilustrador

    Jay

    Jay

    Escritor

    Juan Felipe Cobián

    Juan Felipe Cobián

    Colombia

    Chichipato

    Dícese de la persona que debería servir pero no sirve, que no cumple o le falta berraque- ra (cojones, huevos) para cumplir lo que promete. Aunque sea poderoso, inteligente y adinerado, un chichipato siempre se decide por lo corto, lo tacaño y lo inútil. Su miopía y pusilanimidad lo convierten a en una decepción flagrante, sólo a un paso del estorbo. A veces somos tan chichipatos que no alcanzamos a avergonzarnos de nosotros mismos.

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    Ilustrador

    Luis Osorio Tejada

    Luis Osorio Tejada

    Escritor

    Octavio Escobar Giraldo

    Octavio Escobar Giraldo

    México

    Jeringo

    Los jeringos habitan un submundo, en medio de trastos tirados, ropa arrinconada, olorosa a sudor y otros efluvios corporales. Son felices en su hacinamiento. Acostumbran vivir por decenas en una misma casa. A veces cada uno de los miembros tiene una mascota, flaca y entelerida. Cuando niño, en mi pueblo vivía una familia de jeringos que disfrutaba su manera de vivir. A la distancia se distinguía el hedor que salía de la vivienda; era rancio, agrio y se combinaba con el aroma de sus guisos. Se les veía espulgarse unos a otros. Los jeringos viven absortos en su propia suciedad, para ellos la limpieza no existe y la cordura es una palabra que desapareció de su memoria.

    Autores

    Ilustrador

    Roberto Pulido

    Roberto Pulido

    Escritor

    León Plascencia Ñol

    León Plascencia Ñol

    Los tapatíos no tienen “puerquito” ni tienen “barquito”, tienen “sayo”. El sayo es aquella persona que es dominada y recibe sin protestar las frustraciones vejatorias de su dominador, como si la persona se tratara de un vestido —tal como es el origen de la palabra— a la medida, un objeto sin voluntad. El jalisciense arrebata, en su pecho late un corazón indómito, por eso antes de que otro lo rebaje él debe rebajar al otro. Al sayo lo hacen víctima porque ha cometido uno de los peores errores según la cultura jalisciense: ser débil sin intentar ocultarlo: “Por güey lo convirtieron en sayo”.

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    Ilustrador

    Godoy

    Godoy

    Escritor

    Jorge Fábregas

    Jorge Fábregas

    Las palabras dicen de nosotros más de lo que creemos, por eso veamos La Misión (Roland Joffé: 1986) y escuchemos Gurisito Costero, y encontraremos el adn de nuestra habla que nos lleva a los guaraníes, quienes denominaban “Ngiri” a sus niños. Esta es la señal de los cruces entre inmigrantes y aborígenes que aún iluminan 524 años de recorrido, e identifica las provincias de Corrientes, Misiones, Formosa y Entre Ríos, donde predomina. Dejá —sólo por cinco minutos— el Jergario Latinoamericano Ilustrado y escuchá pues Gurisito Costero de Linares Cardozo y ahí —en la música—, volvemos a encontramos.

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    Ilustrador

    Carina Amarillo

    Carina Amarillo

    Escritor

    Julio César Vega

    Julio César Vega

    México

    Lerengo

    De niño escuchaba a los mayores: “Es una lerenga” o “Es una lerenguilla” cuando se chismeaba de la joven del barrio que gustaba de divertirse más allá del recato y el decoro de las buenas familias. En cambio, si se referían a un hombre el significado era “tonto”. “Ah, si serás lerengo”, sobre el chavo medio tonto para declarársele a la chica u otro tipo de acciones del que todo hace mal. Una misma palabra con dos usos diferentes: el cercano a la acepción del diccionario y el otro un tanto machista. Se suele usar “lerengo”, aunque las palabras precisas de acuerdo con distintos diccionarios son: “terengo”, “terenco” y “lerendo”.

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    Ilustrador

    Cox

    Cox

    Escritor

    Francisco Vázquez

    Francisco Vázquez

    México

    Ñengo

    Siempre he sido flaco, esmirriado, canijo, delgado, tilico, enjuto. La genética es cabrona y desconocida, así que ser ñengo en un mundo de gente oronda y chapeteada me ha costado una vida de sufrimientos con toda clase de tónicos y reconstituyentes: Hemostyl, Calcigenol, Piperawitt, Emulsión de Scott... Conozco muchos ñengos y ñengas entrañables. La mayoría compartimos esa desazón de vernos en un espejo que desentona. Es un misterio por qué cuando ganamos músculo o barriguita seguimos siendo vistos como ñengos. No hay manera de engordar o embarnecer a ojos de los amigos tapatíos. Ya se sabe, el apodo temprano condiciona toda la vida y esa es una manera de ser muy tapatía, muy sabe qué modo.

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    Ilustrador

    Amable Desconocida

    Amable Desconocida

    Escritor

    Martín Mora

    Martín Mora

    México

    Guasanas

    Es el futuro arrebatado de un fruto que tuvo que ser otro porque no le permitieron madurar. El tapatío, como buen cristiano, la come después de ir a misa. La bolsita de guasanas, con su chilito y limón, suele venderse en los atrios de los templos grandes de la ciudad. Para saborearla hay que desnudar la legumbre verde y hacerla tronar de un mordisco. Cada quien califica su sabor según su suerte: a algunos les sabe a tierra, a otros a nuez o castaña, y no falta el loco que la califique como una botana agria y verde como el carácter de la mujer tapatía.

    Autores

    Ilustrador

    Amable Desconocida

    Amable Desconocida

    Escritor

    Mariana Recamier

    Mariana Recamier

    México

    Soreque

    Palabra del hebreo que significa “viñedo elegido”. Se cree que se acuñó a fines del siglo XVII cuando a unos emigrantes se les preguntó su lugar de procedencia y contestaron que del Valle de Soreque, allá por las montañas de Judea. Como no entendían bien el español, era difícil comunicarse con ellos, y por asociación fonética con la palabra “sordos”, en un principio se pensó que lo eran, además de tontos, pues no comprendían ni las señas. Ahora designa a un tonto o medio sordo, aunque también hay otros soreques entre nosotros, aquellos que van por la vida haciendo oídos sordos y a su aire.

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    Ilustrador

    Qucho

    Qucho

    Escritor

    Cecilia Eudave

    Cecilia Eudave

    Argentina

    Trucho

    Falso, fraudulento. Probablemente deriva del italiano trucco, que significa maquillaje. Se utiliza para señalar que algo no es original sino copia barata, de mala calidad, ilegal o de contrabando, y para referirse a alguien que aparenta ser lo que no es. Su versión sustan- tiva femenina, trucha, tiene la curiosa acepción de boca. Como adjetivo, trucho se ha ganado un merecido lugar en el bondi de la Real Academia Española. Bondi: colectivo, bus.

    Autores

    Ilustrador

    Huadi

    Huadi

    Escritor

    Luis Quevedo

    Luis Quevedo

    México

    Chilango

    En la bella perla tapatía, los chilangos son vistos como engreídos con acento chocante que se empeñan en llamar provincianos a quienes no nacimos en la capital. El término abarca un espectro amplio: es tan chilango el Godínez trajeado que come torta de tamal en la avenida Insurgentes como el mirrey que llega a un bar de Polanco en camioneta del año y con escolta. En defensa de los chilangos, la Ciudad de México puede ser tan ruda, tan impactante, tan única que debe definir y moldear el carácter. Pero, sin duda alguna, los tapatíos somos más guapos —y ya no existe eso de “Haz patria, mata un chilango”.

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    Ilustrador

    Susinventos

    Susinventos

    Escritor

    Eugenia Coppel

    Eugenia Coppel

    México

    Birria

    Platillo de chivo o cabrito en salsa de sabor fuerte, muy líquida y abundante a la que se añade cebolla picada cruda y, por supuesto, limón: la birria de Las Nueve Esquinas, la de Herrera y Cairo con Belén. Ya hay birria de res, pero es heterodoxa y para quienes tienen repugnancia por el olor del chivo. // Trabajo mal hecho: Oiga, maestro albañil, ese arreglo que me hizo fue una birria: los ladrillos se despegan, están desnivelados...

    Autores

    Ilustrador

    Mack

    Mack

    Escritor

    Luis González de Alba

    Luis González de Alba

    México

    Chintinoso

    Dicho de una persona que toma una actitud de enojo sin una razón real. La sensibilidad y el escándalo son sus rasgos característicos. Un chintinoso es tan atento a las nimieda- des que es imposible darle gusto en casi nada porque es escrupuloso con casi todo. La insatisfacción los perseguirá por siempre. Ejemplo: “Eres bien chintinosa mamá, ninguno de mis novios te gusta para mí”.

    Autores

    Ilustrador

    Ismael Villafranco

    Ismael Villafranco

    Escritor

    Alma Cázares

    Alma Cázares

    Sin meternos a investigar si es con b grande, de bola, o con v pequeña de volar, bolado es cualquier cosa; una forma vulgar de concepto universal, escapándose de puntualizar de qué cosa se trata. El bolado, un asunto, un objeto, puede ser también una persona, como cuando alguien dice que en tal lugar tiene “su bolado”, es decir, una novia o una dama.

    Autores

    Ilustrador

    Sonia Lazo

    Sonia Lazo

    Escritor

    Matías Romero

    Matías Romero

    Brasil

    Mandu

    Termo de origem bantu, muito utilizado na Bahia. Na região de Ilhéus se aplica a diferentes contextos de significação. 1. Espécie de mascarado que sai em blocos carnavalescos populares. Sua caracterização consiste na pessoa mascarada se parecer com um ser deformado, com uma cabeça gigantesca, ruge alto e grunhe ameaçadoramente. O mandu se reúne em grupo de três ou mais pessoas, misturadas a blocos que têm sua própria banda. Certas mães interioranas costumam chamar mandu contra filhos desobedientes. 2. Coisa ou situação de difícil compreensão, embaraçosa ou ilegal. 3. Pessoa da cabeça muito volumosa.

    Autores

    Ilustrador

    Sanqueilo de Lima Santos

    Sanqueilo de Lima Santos

    Escritor

    Ruy do Carmo Póvoas

    Ruy do Carmo Póvoas

    México

    Charchar

    Se utiliza cuando se intenta que algo que se ha roto vuelva a funcionar, y cuando algo funciona bien o mal: charcha bien o charcha mal. Cuando el improvisado mecánico tapatío por no pagar al mecánico profesional repara el coche en su casa y pone a la esposa a que le ayude, le dice que encienda el coche mientras él observa el motor: “Chárchale al encendido”, o si hay necesidad de darle al acelerador: “Chárchale, chárchale...”. Entonces la esposa dice: “No charcha bien tu cosa esa... está bien furris” (“furris”: algo corriente, de poca calidad, o feo).

    Autores

    Ilustrador

    Qucho

    Qucho

    Escritor

    Eugenio Partida

    Eugenio Partida

    En el habla dominicana esta palabra hace referencia a la ingesta excesiva y atropellante de alimentos. Las personas de nivel social bajo, en su lugar, utilizan la palabra jartura. Quién se da un atracón o se da jartura, come sin control, con gula, con prisa y en exceso sin importar la clase social a la que pertenezca

    Autores

    Ilustrador

    Apache Pirata

    Apache Pirata

    Escritor

    Alejandro Solano

    Alejandro Solano

    México

    Chivear

    Momento incómodo en que un comentario o situación desata una vergüenza repentina. Por ejemplo, cuando los padres presentan por primera vez a su pequeño hijo a algún familiar o amigo y aquél se esconde tras las piernas del padre o la madre. “Ya se chiveó”, dice alguien. También sucede cuando se reciben elogios, tal vez merecidos, pero que a quien los recibe le parecen exagerados o fuera de lugar y viene una reacción de apocamiento. Otro momento incómodo suele pasar cuando la persona que nos atrae lanza un piropo o alabanza respecto de alguna cualidad o aspecto físico nuestro. La pena, el sonrojo, el chiveo, pues, son inevitables.

    Autores

    Ilustrador

    María Magaña

    María Magaña

    Escritor

    Antonio Marts

    Antonio Marts

    México

    Guandaja

    Dícese de una persona a la que le vale lo equivalente a nada ponerse muy mona para ir a la fiesta, o echarse el molcajete encima para salir con el canchanchán, el uyuyuy, el galancín o la galancina: “Oye, m’ija arréglate, hoy andas muy guandaja”. Condición exclusiva del ser... ¡pero del ser descuidado! No se baña ni se peina ni se pone perfumito.

    Autores

    Ilustrador

    Javier Henríquez

    Javier Henríquez

    Escritor

    Xel-Ha López

    Xel-Ha López

    México

    Piensos

    Expresa el resultado de la acción de reflexionar, meditar sobre algún asunto con razonamientos de naturaleza filosófica. Giro pintoresco, ampliación metafórica del castellano “pensamientos”. Manifiesta el fruto de razonamientos profundos, generalmente íntimos, del tapatío. Conjunto de ideas más cercanas a las emociones y los sentimientos que a conceptos abstractos. En Jalisco es la forma popular de expresar la consecuencia de filosofar. “Compártenos tus piensos sobre el amor”. “Pasé la tarde leyendo piensos de autores que me recomendaron en mi clase de yoga”. “Cuando hablo contigo siempre me dejas con muchos piensos”.

    Autores

    Ilustrador

    Alejandra Barba

    Alejandra Barba

    Escritor

    Verónica López

    Verónica López

    Perú

    Coco

    “Préstame 10 cocos”, “Este pantalón me costó 100 cocos”. No es que este fruto sea hoy una moneda de uso corriente, al menos no en Perú donde “coco” se usa para referirse al billete de 1 dólar. La razón es simple: la imagen que aparece en el anverso de aquel es la de George Washington, cuyo nombre en castellano es Jorge y, como sabemos, su hipoco- rístico es Coco. Entonces, en el habla popular peruana, decir “Préstame 10 cocos”, equi- vale a decir “Préstame 10 dólares”. Y ya no te rompas más el coco —cabeza en lenguaje coloquial— pensando cuál es el origen del significado de la traviesa palabra.

    Autores

    Ilustrador

    Sergio Pastor

    Sergio Pastor

    Escritor

    Rafael Felices

    Rafael Felices

    México

    Sabe qué modo

    Todo lo que sea ambiguo o complejo de nombrar puede describirse con este recurso lingüístico para salir del paso y reírnos, tal vez, de la carencia de las palabras adecuadas para expresarlo. Por ejemplo: “Ella es... sabe qué modo”; el mensaje dependerá en mucho de los gestos y la entonación que haga quien dice la frase y de la imaginación e interpretación de quien la escucha.

    Autores

    Ilustrador

    Qucho

    Qucho

    Escritor

    Sergio René de Dios Corona

    Sergio René de Dios Corona

    Colombia

    Motoso

    Apagarse por un instante. En Colombia, dícese de ese momento de sueño intempestivo, de corta duración, que adormece el espíritu y lo obliga a dormir. Por lo general no dura más de 15 o 20 minutos, en cuyo término se retoman lentamente las actividades, en algunos casos acompañadas de un café negro. Ejemplo: “El congresista estaba en plenaria y de repente se echó un motoso”.

    Autores

    Ilustrador

    Dani Mar Diaz

    Dani Mar Diaz

    Escritor

    Editorial UPC

    Editorial UPC

    México

    Chahuistle

    La palabra deriva del vocablo náhuatl chahuitzli, enfermedad del maíz. En la época prehispánica que cayera esta plaga sobre la cosecha, significaba una tragedia. Al día de hoy “Ya te cayó el chahuistle” es una frase de dominio público para hacer una advertencia o burla a quien fue sorprendido en algo bochornoso o indebido. Cuando te pasas un semáforo y llega el oficial de tránsito, te sorprenden copiando en el examen o “con las manos en la masa”, cuando aparece en la reunión el invitado non grato o gana Trump las elecciones, te sobreviene la tragedia, te cae el chahuistle.

    Autores

    Ilustrador

    Qucho

    Qucho

    Escritor

    Carmina Nahuatlato

    Carmina Nahuatlato

    México

    Tiznada

    Se refiere a algo que molesta o desagrada: “Ya no soporto a tu tiznada madre”; a cualquier cosa que no se encuentra: “¿Dónde estará la tiznada llave?”; una situación muy compli- cada: “Lo de terminar el libro está de la tiznada”; un lugar tan distante que queda “hasta casa de la tiznada”. Irreemplazable expresión de hartazgo definitivo: “Vete mucho a la tiznada”. Palabra mágica y personalísima, si decimos “¡Me lleva la tiznada!”, habremos liberado al espíritu de todo hollín, de todo humo, de cualquier tizne.

    Autores

    Ilustrador

    Apache Pirata

    Apache Pirata

    Escritor

    Cecilia Kühne

    Cecilia Kühne

    México

    Semblantear

    La noción de semblante no es característica exclusiva de personas sino que dota de facciones y “cara” a todas las cosas. Así es posible realizar la acción de “semblantear”. No se “semblantea” sólo a individuos para indagar intenciones, estados de ánimo, sentimientos, también se semblantea una situación cualquiera: el clima, el estado de la cuestión, la calidad de los ítems o la resistencia de una silla de plástico, con la finalidad de efectuar las predicciones más exitosas posibles. Usted quizá desee semblantear —o tantearle el agua a los camotes— un futuro trabajo para deducir su conveniencia. O el tráfico sobre la avenida Mariano Otero después de la lluvia, por mencionar algo.

    Autores

    Ilustrador

    Chop Suey

    Chop Suey

    Escritor

    Lorena Peña

    Lorena Peña

    México

    Mariachi

    Los indígenas cocas de Techaluta, Jalisco, nombraban así a la tarima donde ejecutaban sus zapateados. La terminación “shi”, en coca, quiere decir ‘son’. También se dice que proviene del francés marriage: matrimonio. El mariachi es el conjunto musical que interpreta ese tipo de son, y se le llama mariachero al músico de este género. La instrumentación original del mariachi era una vihuela, un guitarrón y dos violines; algunos incorporaban la chirimía. Luego se añadieron trompetas y guitarra sexta. Con el tiempo los mariachis empezaron a ejecutar repertorios más comerciales, como canciones rancheras, boleros, baladas, cumbias y norteñas.

    Autores

    Ilustrador

    Cecilia Rébora

    Cecilia Rébora

    Escritor

    Andrés Haro

    Andrés Haro

    México

    Reatera

    De reata, es una cueriza bien dada, casi siempre de los padres a sus hijos. Ésta puede darse con fajo, soga, manguera, chancla o la palma de la mano. Amenaza: “Te voy a poner una reatera si no te estás en paz”. Según Alberto M. Brambila en su Lenguaje popular de Jalisco, también es una “carrera vertiginosa a caballo”.

    Autores

    Ilustrador

    Oldemar

    Oldemar

    Escritor

    Xitlálitl Rodríguez

    Xitlálitl Rodríguez

    México

    Paquín

    Andar “bien paquín” —de niño, por mis barrios de Medrano y la 52— significaba que uno lucía recién bañado, con zapato boleado, short, camisa abotonada casi hasta el cuello y cabello engominado, si al zumo de limón se le podía dar el término de Wildroot. Era sinónimo de elegancia o al menos de haberle puesto dedicación a la percha. Algunos dicen que el término comenzó a sonar gracias a Paquín, un cantante que interpretaba melodías infantiles y visitaba las escuelas ofreciendo su espectáculo con temas como “Un pollito se salió, sin permiso de mamá” y otros. Quizás a los muy acicalados más de alguna vez los habrán etiquetado como “paquines”. Al menos de la Calzada pa’llá.

    Autores

    Ilustrador

    Cecilia Rébora

    Cecilia Rébora

    Escritor

    Pancho Rodríguez

    Pancho Rodríguez

    México

    Lonche

    Dicen que hay una gran diferencia entre lonche y torta, y una más extrema entre torta ahogada y lonche bañado. Los lonches se preparan con bolillo fleiman, suave, apenas con sal. Los lonches del Santuario son mitades del pan, servidas con lomo o pierna o panela, y bañadas en una salsa de jitomate con orégano. Hay los otros lonches, auténticos si se les agrega crema de rancho, chile jalapeño, lomo, aguacate y una pizca de sal de grano, dejada caer al desgaire. El Síndrome del Jamaicón tiene como causas extrañar a la madre, las tortillas y el chile. Yo creo que el verdadero síndrome es el que se siente cuando es difícil encontrar un buen fleiman para preparar un lonche, bañado o no. Así sea.

    Autores

    Ilustrador

    Javier Henríquez

    Javier Henríquez

    Escritor

    León Plascencia Ñol

    León Plascencia Ñol

    Presencia física de aura grisácea. Aquel que pudo haber sido y no fue. Un volcán apagado, tibio y baboso, lento, sin teoría, tema o anécdota. Conocedor del clima, eso sí, y de algunos más de los lugares comunes indispensables para tener una conversación con un cebo par. Es el extra de la película: olvidable pero necesario. Quien se sabe cebado se guarda en el anonimato, procura estar pero no aportar, tan sólo respira en silencio el aire de otros antes de que alguien lo descubra y diga: “Qué cebo es ese güey”. Se usa también para chistes o situaciones: “Qué puto chiste tan cebo, carajo...”.

    Autores

    Ilustrador

    Javier Henríquez

    Javier Henríquez

    Escritor

    Gabriel Zarzosa

    Gabriel Zarzosa

    Panamá

    Coger de Congo

    Frase coloquial para referirse al abuso, acoso o estafa que se comete contra alguien: “Lo cogieron de congo en ese negocio”. También se utiliza el verbo conguear en todas sus formas: “Lo conguiaron al comprar ese auto usado”. En “la cultura del juega vivo”, el congo es la persona víctima del agravio. El posible origen del término está ligado a la traída forzosa de esclavos africanos, procedentes de la región del Congo durante la época de la colonización española para realizar duras faenas de trabajo. Hay que estar apercibido y no ser congo de nadie.

    Autores

    Ilustrador

    Qucho

    Qucho

    Escritor

    Marlene Guzmán

    Marlene Guzmán

    Argentina

    Escrache

    Hacer un escrache o escrachar es hacer públicos los males de alguien. Te escracho cuan- do cuento en una reunión un secreto que tenías muy bien guardado. Es decir, te mando al frente. Escrachamos, en Argentina, a los genocidas libres e impunes, a los cómplices, a los responsables que se esconden y no dan la cara. Se escracha con pintura en las paredes, con fotos en las redes sociales. Se escracha, sobre todo, con palabras.

    Autores

    Ilustrador

    Gabriel Fernández

    Gabriel Fernández

    Escritor

    Juan López

    Juan López

    México

    Caballito

    Vasito tequilero, de una o dos onzas, para aquí y para llevar. Al mentarlo, añoramos el primer trago de tequila, mezcal o raicilla preludio de una buena borrachera. También emociona invocar al Caballito Cerrero, un tequila glorioso casi de culto y alcurnia elaborado en Amatitán, Jalisco desde 1873. La fábrica produce 500 litros de tequila al día. Se vende sólo en la cantina del mismo nombre, que obtuvo el permiso desde el siglo pasado y lo mantiene, así que aún se prohíbe la entrada a mujeres. El Caballito Cerrero, mencionado en la canción “Oye” de la Sonora Dinamita, se llama así porque no necesita de herraduras.

    Autores

    Ilustrador

    Cox

    Cox

    Escritor

    Lorena Peña

    Lorena Peña

    México

    Arrejolado

    El tapatío pinta con mayor color sus expresiones cuando dice arrejolar, verbo que lleva consigo la carga desmadrosa y desmadrada del cotorreo y el doble sentido. No es lo mismo decir que “el galán acorraló a Susana en la cochera” que escuchar el melódico y dulce mitote de que “Susanita la de don Pedro y su novio se dieron sus buenas arrejoladas en la cochera”. En Guadalajara se arrejola la familia completa de siete en una pieza, los tiliches fueron arrejolados en la azotea ahora que se volvió a inundar la sala con las lluvias y a puros trancazos arrejolaron al borracho que estaba echando pleito en la cantina.

    Autores

    Ilustrador

    Cox

    Cox

    Escritor

    José Alonso Torres

    José Alonso Torres

    México

    Petacona

    Sólo por debajo de las culichis (“mucha nalga y poca chichi”, las nativas de Culiacán) las tapatías presumen de ser las más generosas de sentaderas. Lo interesante de su uso es cómo revela una idiosincrasia, y en Guadalajara son las mujeres quienes la utilizan más. Dicha con envidia, o para denotar un leve exceso, e incluso como reconocimiento a la otra, señalan a las petaconas sin condenarlas pero refiriendo tácitamente la carga que les significa: sus biografías siempre estarán llenas de miradas lascivas, de piropos callejeros, de deseos frustrados, de suspiros; como una maleta, un amuleto o una cruz, llevarán consigo el efecto de sus caderas, para bien y para mal.

    Autores

    Ilustrador

    Jabaz

    Jabaz

    Escritor

    Rodolfo García

    Rodolfo García

    Colombia

    Morrongo

    Adjetivo para las personas que se hacen las santas cuando no lo son: “Fernanda es una morronga”. También se emplea como sustantivo: “Mi ex es un morrongo”. Hay morrongos en todo el territorio nacional, pero se cree que se dan más en los climas fríos y templa- dos, donde prevalecen las ruanas. También proliferan en los pueblos con alta incidencia de iglesias. Los morrongos ponen cara de bobo cuando alguien pregunta dónde queda el prostíbulo y se santiguan al pasar delante de él. Las morrongas nunca entienden los chis- tes picantes y dicen cosas como “Sólo he tenido un novio” o “Ésta es mi segunda vez”.

    Autores

    Ilustrador

    Olga Cuellar

    Olga Cuellar

    Escritor

    Pilar Quintana

    Pilar Quintana

    México

    Recio

    Es el resultado de una fórmula matemática que el tapatío lleva en su sangre, y que no necesita cálculos complicados, pues es la misma entraña la que sopesa, mide y empuja la urgencia de soltar un “¡Qué recio!”. La misma fórmula aplica a “¡Date la recia!”, expresión proveniente de los criollos que encontraron las tierras tapatías muy difíciles de trabajar. El término se fue conformando del sentido de lo vigoroso y violento, mezclado con una nostalgia de las tierras fértiles del Viejo Mundo que, entre lagunas y ríos, se araban a gran velocidad. Para el tapatío sólo significa darse prisa extrema.

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    Ilustrador

    Josel

    Josel

    Escritor

    Abril Posas

    Abril Posas

    Escritor

    Silvia Eugenia Castillero

    Silvia Eugenia Castillero

    México

    Sixtín

    Sustantivo que designaba a la audiencia infantil de Sixto, un programa de televisión de los años ochenta que transmitía el extinto Canal 6. Sixto era un títere feo y malhecho, de pelos de estambre y piel de tela azul —esto sólo podían notarlo quienes tenían tele a color o habían ido al estudio a bailar “Te crees mucho con tu paletón”, que en poco tiempo se convirtió en “la estrella del show que a diario tú ves por televisión”, tal como decía su canción. Lejos de ser un personaje ñoño, Sixto era irreverente y libertino, tal vez porque la mano que movía el guante era la del comunicador Carlos Crotte, que se inspiraba en el Negro Durazo para presentar la deliciosa receta del “Negro durazno”.

    Autores

    Ilustrador

    Roger

    Roger

    Escritor

    Angélica Íñiguez

    Angélica Íñiguez

    Perú

    Chullo

    Gorro con orejeras tejido de lana que protege la cabeza del frío en zonas altoandinas. Esta palabra ingresó al castellano como préstamo lingüístico de la lengua quechua, en la que se designa a la prenda como ch’ullu. La lana que se suele usar para tejer el chullo es de alpaca. Desde el Perú se exporta con frecuencia y su comercialización ha llegado a los mercados de europeos, en los que se usa cada vez más estilizado. Aunque no está clara la documentación prehispánica de este producto bandera, lo que sí se puede confirmar es que es peruano.

    Autores

    Ilustrador

    Amable Desconocida

    Amable Desconocida

    Escritor

    Aldo Figueroa

    Aldo Figueroa

    México

    Ándale

    Sinónimo de apúrate. Manifiesta sorpresa: “Ándale, le dio fuerte”, concesión: “Ándale pues, vamos”, coincidencia: “—Es hora de ir por una chela. —Ándale, tú sí sabes” o aseveración: “—¿Será como este tono de azul? —Ándale”. Del catálogo de los indicativos para rogar amistosamente: “Vamos al teatro, ándale”. Preámbulo de carrilla: “Ándale, nomás te faltó el molcajete”. Palabra de aliento: “Ándale, tú puedes”. Amenaza: “Ándale, síguele y verás”. En cualquiera de los casos, no es necesario decir la expresión completa, se aplica directamente acompañada del tono y la mirada de acuerdo con la ocasión.

    Autores

    Ilustrador

    Tenedor

    Tenedor

    Escritor

    Arlette Solano

    Arlette Solano

    México

    Pitaya

    Fruto del pitayo, una cactácea. En los días cálidos de mayo baja de los cerros y sube de las barrancas para anunciarse con megáfono por las calles y para lucirse en los puestos de las Nueve Esquinas. Redonda, revienta de su cáscara espinada y gruesa cuando alcanza la máxima madurez, y deja a la vista una pulpa siempre fresca, que centellea bajo el sol con miles de brillitos entre sus rojas, rosas, moradas, amarillas o blancas hebras. También es llamada “fruto de piedra”, pues brota en suelos donde la roca madre está casi a flor de piso. A los tapatíos les gusta contar la anécdota de que en el exclusivo restaurant Maxim’s de París eran servidas como postre excéntrico.

    Autores

    Ilustrador

    Trino

    Trino

    Escritor

    Susana del Real

    Susana del Real

    Escritor

    Fer Rodríguez

    Fer Rodríguez

    México

    Mosongo

    Bien podría ser una especie de epítome de los mosongos el nunca producir resultados, porque de que buscan, buscan algo, aunque no precisamente en la misma senda que aventureros y vanguardistas, sino que su búsqueda es la del mirón, la del pajolero nomás. Y a veces ni eso. ¿Mudo por elección tenaz, atónito nato, hastío genético...? Está bien, pero ¿alguna vez podrán adentrarse en su mosonguez sin ningún reproche de los que nos quedamos de este lado, todos sociabilidad y corrección política?, porque el reproche hacia esta especie viene justo de ahí: de la impotencia de uno mismo por no poderse quedar en paz, al margen del drama social o de la “sana convivencia” y, además, tan fresco, que es lo que enchila.

    Autores

    Ilustrador

    Cox

    Cox

    Escritor

    Pedro Goche

    Pedro Goche

    México

    Bornearse

    Irse de ladito casi sin querer, típico de los borrachos: se bornean para un lado y para otro, hasta que caen. También se usa para decir que te quedas en un lugar: “Aquí nomás adelantito, en cuanto frenen, nomás me borneo”. Cuando alguien te gusta y despacito te vas borneando hacia esa persona: “Me fui borneando hasta que casi lo rocé con mi brazo”.

    Autores

    Ilustrador

    Paloma

    Paloma

    Escritor

    Diana Solórzano

    Diana Solórzano

    Con este nombre se denomina a los trabajadores informales que venden en las calles artículos diversos y productos comestibles como dulces, frutas y otros. También se les llama así a quienes salen de sus casas a buscar una “chiripa”, es decir, cualquier oficio que encuentren y por el que puedan recibir algo de dinero. Incluso, cuando profesionales realizan trabajos menores y puntuales, se suele decir que encontraron una “chiripa”. És- tas labores se caracterizan por ser ocasionales, transitorias y poco remuneradas.

    Autores

    Ilustrador

    Qucho

    Qucho

    Escritor

    Carmen Felícitas Pérez

    Carmen Felícitas Pérez

    México

    Más mejor

    Frase que proviene de tiempos antiguos, no se sabe con exactitud pero se estima que desde antes de Cristo. Bajó de Los Altos de Jalisco y llegó hasta el corazón profundo de la perla tapatía . Aunque dicen que es un barbarismo, úsase para expresar superioridad o mayor calidad: “Mi amor es más mejor que el tuyo”.

    Autores

    Ilustrador

    Apache Pirata

    Apache Pirata

    Escritor

    Priscilla Carrillo

    Priscilla Carrillo

    El sabor de nuestra lengua
    Editorial Universidad de Guadalajara
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